Se trata del hotel Corales de Indias, ubicado en el barrio Crespo, y que ya lleva cerca de mes y medio atendiendo al personal que se encarga de cuidar la vida de las personas afectadas con el Covid-19.
 
Por JUAN CARLOS DÍAZ M.
 
Si en otras partes del país y del mundo, el personal que se encarga de custodiar, atender y estar de cerca con los pacientes afectados por el Covid-19 ha sido discriminado y ha recibido hasta amenazas de muerte, en Cartagena, en un hotel Cuatro Estrellas, ubicado en una de las zonas residenciales de la ciudad, hacen todo lo contrario.
 
Se trata del hotel Corales de Indias, que cerró sus puertas para la atención de turistas, pero las abrió para que buena parte del personal médico y asistencial que lucha día a día contra el virus que tiene en jaque a la humanidad, se reguarde en una confortable habitación y reciba la atención que se merece por el trabajo que realizan.
 
La médica internista del Hospital Universitario y quien se encuentra en la unidad de cuidados críticos, o sea, en la primera línea de los pacientes COVID - 19, Johana Patiño Jiménez, es una de las personas que le ha tocado cambiar de residencia y ‘mudarse’ para el hotel y así evitar tener contacto directo con sus familiares cercanos, aún sin tener ningún síntoma de la enfermedad.
 
La profesional de la medicina asegura que la atención en el Corales de Indias ha sido excepcionalmente buena, y que, además, se siente muy segura por el cuidado extremo que han tenido las directivas del hotel para la limpieza y desinfección de todos los lugares por donde transitan los galenos, desde la entrada, pasando por el ascensor, la habitación, la zona de restaurantes, entre otras.
 
“Nos hemos sentido como en nuestras casas, la atención ha sido muy buena, los cuidados que mantienen han sido estrictos y nosotros también cumplimos nuestra parte en seguir los protocolos sanitarios al pie de la letra”, señaló.
 
La joven profesional dice que lo más duro ha sido la separación con la familia, en su caso de su hija de 9 años y de sus padres, pero que eso lo han suplido los trabajadores del hotel con la cantidad de atenciones y buena energía que transmiten.
 
“Si en otras partes el personal médico ha sido discriminado injustamente, puedo decir a viva voz que aquí, en el hotel Corales de Indias, lo que han recibido es cariño y mucho amor”, sostiene.
 
HOTEL Y TRANSPORTE
 
La decisión de poner al hotel al servicio de la misión médica la tomó la junta directiva de las cajas de compensación familiar Cafam, Comfenalco, propietarios del hotel, y GHL Grupo Hoteles, operador del Corales de Indias, luego de la petición que hiciera el alcalde de Cartagena, William Dau Chamat, para que el sector hotelero se uniera a la lucha contra la pandemia.
 
En total, se dispusieron de 87 habitaciones y se facilitaron 44 buses para transportar al personal médico hacia sus sitios de trabajo, en un trabajo que se ha realizado sin descanso durante el tiempo que se tiene de cuarentena.
 
Juan Rodríguez, directivo de la cadena hotelera, señaló: ‘esta ha sido una extensión del sentido de nuestra hospitalidad, con el compromiso y cariño de todo el personal del hotel en reconocimiento a la gran labor, dándole importancia máxima a lo que están haciendo los médicos de Cartagena. Es la retribución que podemos hacer en estos momentos’.
 
Blanca Arbeláez, gerente del Hotel, dijo que en total son 165 trabajadores los que se han encargado, desde el pasado 27 de marzo, de brindar toda la atención necesaria al personal médico, cumpliendo a cabalidad el protocolo sanitario que exigen para evitar la propagación del virus.
 
“Todos los trabajadores tienen la voluntad y buena intención de colaborar con el personal médico de la ciudad. Es el granito de arena que estamos aportando para el reconocimiento a estas personas que exponen sus vidas para salvar la del prójimo”, indicó.
 
Según la gerente, el hotel Corales de Indias ha tenido en cuenta todos los protocolos y controles de bioseguridad, especialmente en la limpieza con productos especiales para el lavado de lencería y loza, así mismo, con la desinfección permanente de las habitaciones.
 
Para el director general de Comfenalco, Jaime Trucco, el acondicionamiento del hotel para la misión médica, es una medida que ayuda a minimizar los riesgos de contagio.
 
“Es nuestro compromiso social, brindar bienestar a las familias cartagenera y una de muchas formas de hacerlo es a través de este tipo de acciones en beneficio del personal médico de la ciudad”, señaló.
 
AGRADECIMIENTOS
 
Los servicios que brinda el hotel para el personal médico que pernocta allí es el mismo que se les brinda a los huéspedes en épocas de normalidad, con algunas limitantes lógicas por causa del coronavirus.
 
Un desayuno con entradas de frutas, café y jugo, un almuerzo variado y una cena liviana, es o que se sirve cada día. Lo que sí tienen restringido es el uso del gimnasio, de las piscinas y de las áreas de reunión. Para comer, se dispuso de una mesa por persona, a fin de evitar cualquier eventualidad.
 
También han pasado sustos por causa del Covid-19. Cuatro de los médicos que tienen su ‘residencia’ en el hotel fueron aislados al presentar algunos síntomas sospechosos; sin embargo, después del aislamiento y tras realizarse los exámenes pertinentes, resultaron negativos todos.

Del resto, todo es camaradería dentro del personal asistencial que sale todas las mañanas a enfrentarse con el monstruo de mil cabezas en que se ha convertido la pandemia del coronavirus.
Alexander Travissi, quien trabaja en las unidades de cuidados intensivos Doña Pilar y en la de Adultos, en Torices, confiesa que todo el personal de salud de la ciudad ha sentido miedo por la rápida propagación el virus, y porque cuando comenzó era evidente que no se estaba preparado para contrarrestarlo en materia hospitalaria.

“Esto ha sido muy difícil, ha habido momentos muy críticos y aquí nadie estaba preparado para enfrentarse a esto, sin embargo, gracias a la fuerza y el calor humano de todo el personal médico ha sido fundamental para ir superando poco a poco la pandemia”, señaló.

Travissi, quien es italiano y tiene cinco años de vivir en Cartagena, donde finalizó sus estudios de medicina, asegura que el personal médico de Colombia es tan especial y tan valiente, que en lugar de arrugarse o esconderse por la discriminación de que ha sido objeto, cada día salen con la frente más en alto y con el pecho lleno de orgullo.

 “Aquí he aprendido que por mucho que el mundo se nos venga encima, siempre hay una luz que nos ilumina y nos hace más fuerte”, señala, y agradece con toda el alma lo que está haciendo el hotel Corales de Indias con todos ellos.

Comunicaciones

Departamento de comunicaciones de la Alcaldía Mayor del Distrito Turístico y Cultural de Cartagena de Indias.


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