La influencer más destacada de la Heroica da a conocer detalles de cómo ha afrontado, junto a sus tres hijos, estas semanas sin salir de casa. Al igual que el alcalde Dau, les dice a sus paisanos que dejen de estar ‘pendejiando’ y los exhortó a que se cuiden.

 

Por JUAN CARLOS DÍAZ M.

 A Mildre Cartagena no le tiembla la voz cuando se trata de regañar a alguno de sus tres hijos por las pilatunas propias de la juventud de hoy día, y ese mismo tono, un tanto estridente, pero efectivo, que acompaña con su chancleta alzada a punto de ser lanzada, es el que utiliza para reprender a sus paisanos cartageneros que quieren tirárselas de ‘vivos’ y pasarse por la faja las disposiciones de las autoridades en esta cuarentena.

 

“Amigos, no se las tiren de avispados y no cojan esto de burlita. Dejen de estar inventando excusas para salir, y dejen de estar sacando a los perros diez veces al día para estar ‘pendejiando’ y callejiando, dejen el perrateo y la guachafita que esto es serio”, dice con su voz un tanto pasada de decibeles.

 

Ella misma afirma haber sufrido en esta cuarentena momentos de ansiedad. Llama a sus amigas y está ocupadas, sus tres hijos juntos han vuelto la casa un disparate y vaciaron la nevera en menos de cinco días, se ha vuelto maniática y los domicilios los paga por debajo de la puerta de la casa, por eso uno de estos días trató de escaparse pero sus hijos la pillaron.

 

“Carolina, José Antonio y Luis Alfredo abren la nevera por deporte y se jartaron todo, por eso le voy a poner una cadena con candado para ver qué van a hacer. Carolina casi me da un chancletazo porque quise visitar a mi vecina y ese día mi número de cédula no me lo permitía, pero eso lo hice para saber si de verdad están pendiente de su mae”, dice a manera de excusa.

 

En este punto, la mujer que representa a sus pares de Cartagena y del Caribe colombiano, con su espontaneidad, su carisma y su desparpajo para decir las cosas por su nombre, sabe que es difícil para los costeños mantenerse encerrados tantos días, sobre todo para los adultos mayores y pone de ejemplo los videos que han montado en las redes en los que un par de ancianos han tratado de volarse las rejas y las paredes para salir a la calle.

 

“Algunos adultos mayores no soportan el encierro, no ven la magnitud de las cosas, quieren salir y se ponen rebeldes y quieren volarse las paredes y las rejas. Mi papá al principio estaba así, pero ya lo calmamos y le hemos variado la rutina para que no se sienta enjaulado, allí está el secreto”, afirma.

 

De ahí, igualmente, fue que surgió la idea de hacer una parodia con la canción de Joe Arroyo: ‘El Preso’, que hizo porque al principio sintió que estaba en una celda, así que llamó a una amiga y juntas se pusieron a escribir la nueva letra. La grabaron en un día y al poco tiempo de haberla montado se convirtió en todo un hit. “No es la primera vez que hacemos parodia de canciones famosas. Con José Alfredo grabamos una con la canción de Bud Bunny: ‘Callaíta’, que a la gente le gustó mucho”, afirma.

 

¿QUIÉN ES MILDRE CARTAGENA?

 

La mujer vestida siempre con una pijama o manta guajira, siempre enrulada, con pañoleta y gafas, que representa a la típica madre costeña que se desvive por sus hijos y todo lo arregla a punta de regaños fuertes y chancletazos, ya es un referente en Cartagena y en toda la Costa Caribe.

 

En realidad, su creadora, la sicóloga Katerine Pascuales, no es tan vieja (nació en 1989) y tampoco es tan cantaletera, como su álter ego en las redes sociales.

 

“Mildre nació en realidad cuando yo era muy niña e imitaba a una vecina que le gustaba dar chancletazos y regañar duro a sus hijos, al punto que todo el vecindario se enteraba de lo que pasaba en su casa. En 2016 decidí hacer un video, ya vestida con los atuendos que hoy utiliza, y se volvió viral entre los pocos seguidores que tenía en Facebook, unos 400. Es decir, fueron ellos los que me hicieron decidir en crear este personaje ya de manera oficial”, cuenta Katerine.

 

Al terminar su carrera en la Universidad Tecnológica de Bolívar, su mamá le dijo que empezara a meter hojas de vida, pero ella le dijo que esperara, que tenía otros proyectos para su vida.

 

Fue en el 2017 cuando ya optó por dedicarle todo su tiempo al proyecto Mildre Cartagena, agregándole un sentido social cada vez más fuerte, con mensajes cívicos, que hicieran reflexionar a los cartageneros y a las mismas autoridades, como el tema de los peajes, que golpea a todo mundo en la ciudad.

 

“Creo que el éxito de Mildre es que la gente se ha identificado con ella, que es como nuestras madres y abuelas nos criaron. Mildre se ha convertido en una especie de mamá para muchos cartageneros y todos los días recibe mensajes para que haga alguna denuncia o para que regañe a alguien que, según ellos, está haciendo mal las cosas”, sostiene.

 

Y a fe que ha tenido buena aceptación por parte del público, a tal punto que en la actualidad la siguen 658 mil personas en Facebook, y 415 mil en Instagram. Además, tiene su propio stand up comedy en la que presenta su show con sus personajes. Por culpa del coronavirus se vio obligada a cancelar una gira que tenía por Santander, Santa Marta, Medellín y Montería.

 

“Lo material se puede recuperar, ahora lo importante es cuidarnos y cuidar a los seres queridos. Lo demás se arregla después”, afirma.

 

EVARISTO, ABBE Y SUS HIJOS

 

Afirma Mildre Cartagena que, de sus tres hijos, la que mejor se ha portado en esta cuarentena es Carolina, y con todo y eso que le hizo la amenaza de darle un chancletazo cuando trató de escaparse a escondidas. “Ella está muy juiciosa, mujé, haciendo los trabajos para la universidad de manera virtual y ayudando en la casa cuando se desocupa”, señala.

 

De quien no puede decir los mismo es de Julio Alfredo, el menor de sus hijos, con 13 años de edad, y que la cuarentena lo ha vuelto más pesado y el encierro lo tiene haciendo locuras.

 

“Ahora me hecho una reflexión. El problema que uno siempre les achaca a los profesores porque supuestamente se la tienen montado a sus hijos, no es tan cierto. Ese Julio Alfredo es un tormento, no es ninguna perita en dulce. Ahora que termine esto voy al colegio a hablar con su profesora y le voy a dar toda la razón. Qué pelao tan malo este, carajoo”, sostiene.

 

Y de José Antonio dice estar ya resignada. Se la pasa echaó en la cama o en el sofá, viendo todo el día celular y feliz porque no tiene que salir a la calle a hacer mandados o a clases. “Fue ese quien se comió casi todo el mercado, es un abusivo”, advierte.

 

Hablando del tema de la comida, la cantaletera mujer aprovecha para jalarle la pita y burlarse de ‘ciertas personas’, a quienes veía comprando pacas y pacas de arroz y de papel higiénico, que al principio del toque de queda comían canastica de patacón con camarones, camarones al ajillo, filete a la marinera cazuela de mariscos.

 

Con la imprudencia costeña de una vieja sarcástica, saca a flote el buen humor en tiempos de crisis. “Hoy comen es arroz a la puente, o huevos en salsa de agua tibia. ¡Guardennn pa`mayo, mijos, guarden pa’ mayo, como decía mi abuela”.

 

A quien se soporta cada día menos es a Evaristo, su ex, el padre de sus tres hijos, quien siempre se pasa la raya de la viveza.

 

“Imagínate que la semana pasada me llamó que podía ir a buscar algo de plata pa’ los pelaos, pero me advirtió que tenía todos los síntomas del coronavirus, viejo pendejo ese… siempre sale con sus chorros de baba”, exclama.

 

En cambio, otro es el rostro que pone cuando le mencionan a ‘Abbe’. (el padre Linero) Los ojos le resplandecen, la sonrisa en los labios le ilumina la cara y la voz se le quiebra y termina con un suspiro.

Ya en su casa, los hijos saben que se acordó del ex cura, porque en el equipo de sonido pone varias veces la canción que la relaja y que es lo único que la puede mantener callada por unos minutos: ‘Anhelos’, cantada por Alfredo Gutiérrez.

 

“Estoy muy alegre porque ‘Abbe’ me escribió para decirme que hiciéramos un show juntos, imagínate lo entusiasmada que ando”, afirma, pero de inmediato advierte: “Todo mundo piensa que estoy enamorada de él, pero que vá, yo solo quiero es su amistad, ya estoy muy vieja para estar pendejiando”.

 

Sus hijos, al coro, dicen: Ujummmmmmmmmmm”.

 

REFLEXIONES

 

Como activista social que es, Mildre está muy pendiente de lo que ocurre en la ciudad. Sobre el alcalde Dau dice estar esperanzada, porque se ha puesto la 10 por la ciudad y se siente que está entregado por ella.

 

“A mí, aunque algunos de sus métodos me dan mucha risa, me encanta que sea así. Tiene cosas como las de mi abuelo, que no tenía nunca el filtro de la diplomacia para decir las cosas, me parece muy chévere que no sea un político puesto, prefabricado, que use una pose todo el tiempo, de los que uno no está conociendo realmente quién es esa persona, sino a una máscara: Dau me gusta porque es coherente, transparente y auténtico”, sostiene.

 

Y para sus conciudadanos también tiene varios mensajes, en esta oportunidad, sin acudir al regaño ni a los chancletazos, más bien a través de una serie de reflexiones sobre el momento en que vivimos y que, para bien o para mal, cambiará el chip a la humanidad.

 

Según la cartagenera más famosa del momento, este es el tiempo perfecto para darse cuenta de que el único lugar en el mundo en donde estás a salvo es en tu casa, y si no es así, si te fastidian tus padres y familiares, quiere decir que si sales al mundo también va a ser así, de allí que ella aconseja cuidar y salvar lo que llama metro cuadrado de cada uno, y generar un cambio de adentro hacia afuera.

 

“Ahora es que se demuestra que tus bases, tus raíces, están fortalecidas, que hay unión familiar, que tienes más tiempo para hablar con tus amigos, para meditar qué es la humanidad, qué debe mejorar en tu metro cuadrado para que no afectes a los demás. Por ejemplo, hay matrimonios que no están bien en sus bases, que en la cotidianidad se sobrellevaban porque cada cual está todo el día por fuera, pero ahora que están todo el tiempo en la casa, juntos, no se soportan, entonces la gente se hace muchas preguntas, que si ese es el compañero o la compañera ideal, si es el que llena”, indica.

 

Y aporta, lógicamente, un poco de su cantaleta: “Mira mi vida, si no estás bien en tu casa, olvídate que vas a estar en otro lugar del mundo. Empieza por resolver esos problemas, te llegó la hora mi amor, pero no puedes andar por el mundo expandiendo ese veneno”.

Comunicaciones

Departamento de comunicaciones de la Alcaldía Mayor del Distrito Turístico y Cultural de Cartagena de Indias.


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